martes, 18 de octubre de 2016

PRINCIPIOS
DE LA
MAGIA TANTRICA

PARTE 3

Rudra Amitabha Nath Bhairava


La Fórmula de la Evocación.

En la Magia Occidental, la evocación la realiza el mago desde el interior de su círculo mágico, y la entidad evocada debe manifestarse en el Triángulo del Arte, fuera del círculo. En el Tantra el círculo se establece previamente a la evocación a través del ritual de Kilana (en el exterior) o Digbandha (en el interior) y la evocación se realiza con un Yantra o Cuadrado Mágico de la entidad, dispositivo que además “contiene” la energía espiritual evocada, para después “redirigir” esa misma energía en la dirección deseada, o bien “almacenarla” para un uso posterior, para “detener” determinadas influencias o “atraer” otras.

La evocación puede ser realizada “a la apariencia visible en el plano físico” o “a la apariencia visible en el plano astral”. Mientras una entidad evocada puede manifestarse en el plano físico usando como vehículo, por ejemplo, la sangre de un sacrificio (o el semen-fluidos sexuales femeninos-sangre menstrual, en el caso de la Magia Sexual), personalmente estoy de acuerdo con Dion Fortune y Michael Donald Kraig en que la evocación a la apariencia visible en el plano astral es más apropiada a la naturaleza de las entidades evocadas. De cualquier manera, en la tradición tantrica, hay numerosos ejemplos de evocación a la apariencia visible en el plano físico, en el que las entidades o incluso dioses o diosas, se manifiestan en el plano físico, tomando las formas de animales que se presentan en el exterior del Kilana o Círculo Mágico Tantrico.

La evocación trata de fuerzas o entidades en desequilibrio. Por eso es peligrosa. La entidad a ser evocada es un aspecto de la propia conciencia del mago, exteriorizada fuera de su microcosmos original, por eso decimos “en desequilibrio”. Esta es una parte por ello peligrosa de la Magia Tantrica, pero totalmente deseable y legítima. La razón de ello estriba en los llamado Purushartas u Objetivos de la Humanidad. Estos son: Kama, que engloba todo lo que tiene que ver con el disfrute sensual, Artha, la riqueza a nivel material, Dharma, el bienestar y armonía social, y finalmente Moksha, la Liberación espiritual. Para el Tantra, la búsqueda de la satisfacción en todos ellos es legítima para el buscador, aunque su aspiración principal sea la Liberación. Esto quiere decir que Kama, Artha, y Dharma están, siempre, subordinados a Moksha. De alguna manera podríamos decir, incluso sirven a Moksha. Esta es la justificación de la magia y la brujería tantricas: un sadhaka que es capaz, a través de los poderes otorgados sobre él por los dioses, de resolver y satisfacer sus necesidades mundanas, estará más preparado y será más libre para desarrollarse en su búsqueda espiritual.

El proceso de la evocación es el siguiente:

1 Dirigirse al Dios que presida la esfera de la entidad a evocar (por ejemplo, Kubera para un Yaksha).

2 En la Magia Ceremonial occidental, se pide al Dios que envíe al Arcángel, y a éste al Ángel, al Ángel a la Inteligencia que comandará el espíritu. ¿Cómo es este proceso jararquico en la Magia Tantrica? Pues bien, existen los llamados Nava Grahas o Nueve Planetas gobernados por sus respectivos dioses y diosas en el hinduismo. Ellos pueden ser usados en la evocación. De cualquier manera, en los grimorios medievales, muchas veces se saltaba este proceso, invocando directamente al Dios, Príncipe o Entidad gobernante del espíritu evocado. Igualmente, en la Magia Tantrica, muchas veces el brujo evoca a la entidad fuera de su Kilana sin respetar ninguna jerarquía más que la del trabajo bajo la autoridad de su Ishta Devata (Deidad Personal). El Ishta Devata se corresponde, por lo menos en parte, en la Magia Occidental, con el Santo Ángel Guardián. Es al investirse con el Nombre (Mantra) y la Forma (Imagen de Meditación) de su Ishta Devata que el mago tantrico asume la autoridad espiritual para ordenar y mandar sobre todos los espíritus inferiores que evoca.

3 El mago debe permanecer protegido en el círculo, y la entidad evocada confinada en el triángulo, de donde no se le permitirá salir (por ser fuerza en desequilibrio). El círculo, por lo tanto, está presente tanto en la invocación como en la evocación, en la primera como símbolo de unidad con el Dios invocado, y en la segunda como dualidad, separación y protección de la entidad evocada (en el triángulo). Bajo ningún concepto el mago debe salir de su círculo mágico de protección hasta acabada la operación de evocación.

Según M.D. Kraig el círculo que aparece dibujado dentro del triángulo de la evocación en los grimorios antiguos era realmente un espejo que hacía de “puerta astral” y en el que se podía ver (el vidente) a la entidad evocada. El humo del incienso también puede ser la “base” para la materialización de la entidad y el espejo en que ella manifieste su forma.

En este punto es importante notar también la presencia, dentro o fuera del círculo (dependiendo de la entidad evocada) del Pantáculo o Sello Mágico de la entidad evocada, o el Yantra de la entidad (que no es otra cosa que la misma energía de la entidad espiritual evocada expresada en una forma geométrica) en la Magia Tantrica. Sobre este Yantra es que el mago (o vidente que le asiste, también dentro del círculo, cuando el mago se dedica solo a la operación evocativa) debe contemplar (mientras recita el Mantra de la entidad) para hacer su mente receptiva a la entidad espiritual evocada.

4 Al final de la evocación se realiza el permiso para partir de la entidad evocada, así como los exorcismos necesarios para que ningún “residuo” de la energía evocada pueda penetrar dentro de la esfera de la conciencia del mago durante el transcurso de sus actividades ordinarias.

También se debe notar que, en la Magia Occidental (al igual que en la Magia Tantrica), el incienso juega un importante papel en la evocación, especialmente en un doble sentido: como sustancia en la que se puede manifestar, “tomar cuerpo” una entidad (usando el humo desprendido del incienso, en la tradición tantrica también se cree que las entidades pueden asumir formas en el fuego sacrificial (Homa)), y como sustancia que excita la mente del evocador, quien, junto con las herramientas de la contemplación del Yantra y la recitación-conjuración del Mantra, puede abrir su visión astral al mundo espiritual.

Otro importante aspecto en la evocación es la necesidad de que el vidente, o el propio mago si hace ambos papeles de evocador-vidente, “altere” su conciencia de alguna manera, entre en un “estado de trance” (llamado por algunos “gnosis”). Algunos ejemplos que pueden ayudar son:

1 El aroma del incienso inhalado (¡¡¡¡cuidado con el monóxido de carbono!!!!).

2 El dolor. Tanto la inhalación de inciensos como el dolor liberan determinadas hormonas en el torrente sanguíneo que pueden alterar la conciencia. El papel del dolor en este campo de la magia es mundialmente conocido, lo usaban griegos y romanos (en flagelaciones rituales), los chamanes y en tradiciones como el Vodou.

3 Uso de sustancias alteradoras de la conciencia.

4 Sexo. La actividad sexual puede ser usada en dos maneras: 1) estimulación sexual y sensorial elevadamente intensa, y 2) como práctica meditativa. Ambos métodos son efectivos en tanto tienen el potencial de producir una “ruptura” con el estado de conciencia ordinario y una elevación de la conciencia, cuando son usados por un mago experimentado.

5 Privación de sueño y comida (ayuno antes de la operación).

Obviamente, antes de usar cualquiera de estos métodos, uno debe consultar con su médico si pudieran causar algún problema en su salud.


Uso del Yantra en la Magia Tantrica.

La palabra Yantra significa “dispositivo, máquina”. Son diseños geométricos confeccionados en distintos materiales usados tanto en la invocación como en la evocación de una entidad espiritual o energía, o para almacenar/dirigir esa energía en el Yantra, como si fuera un amuleto/talismán, para ser usada más tarde. También pueden ser usados en scrying o videncia, o como instrumentos para desarrollar las capacidades de concentración y visualización. Los Yantras son muy similares a los sigilos y sellos de las divinidades y espíritus en la Magia Occidental. Hay dos tipos principales de Yantras:

1 Yantras considerados como la misma Deidad en forma geométrica. En este caso, al Yantra le debe ser primero instalada la vida por un procedimiento ritual llamado Prana-Pratishta. Entonces este Yantra es considerado como Chaitanya Yantra (consciente). De otra manera, es considerado como un Jada Yantra (Yantra inconsciente).

2 Yantras usados para determinados propósitos mundanos o espirituales. Estos son similares a los sigilos usados por muchos magos occidentales, no estando vinculados muchas veces a una Deidad específica. Sus formas geométricas evocan patrones energéticos que manifiestan los resultados deseados, siempre y cuando sean usados adecuadamente.

Existen también otros tipos de Yantras diferentes, como aquellos usados en el dominio del arte de la construcción sagrada, pero no son usados por los iniciados tantricos ordinarios, sino más bien en determinados grupos ligados a las corporaciones de constructores.

Uno de los primeros escollos con los que se encuentra el mago tantrico en su trabajo con los Yantras es el de las sustancias y materiales que debe usar como ofrendas para ponerlas sobre el Yantra, o para construirlo o dibujarlo. Esto le sonará también al mago occidental. De la misma manera que sucede con los Grimorios Occidentales, los Grimorios Tantricos de Yantras, como el Yantra Chintamani o el Kalpa Chintamani, requieren sustancias muy difíciles de encontrar o muy caras, como Yantras grabados en oro, o sustancias como la gorachana o el sudor de un elefante en celo. La realidad es que no hay un verdadero consenso sobre esto. He hablado con algunas personas que afirman que las instrucciones dadas en los Grimorios sobre la construcción o dibujo de los Yantras deben ser seguidas al pie de la letra, y también con otros sadhakas y Aghoris que me han dicho que para ellos es perfectamente aceptable dibujar el Yantra en papel y tinta ordinarios (mi propio Guru defiende esta postura, diciendo que es suficiente el papel y tinta negra ordinarios). Por ejemplo, muchos Yantras son dibujados en una hoja de un árbol especial llamado Bhurja. Esta hoja es llamada Bhurja Patra, y no es dificil encontrarla on-line en tiendas de productos rituales hindúes. La razón de usar este material es que hace varios siglos era el más común en India para escribir, simplemente. Una opción muy buena sería usar algún tipo de material no-artificial, como papel de pergamino virgen o papel de arroz. Hay quien defiende incluso la opción de usar papel ordinario y dibujar el Yantra con tinta del color correspondiente al metal con el que tradicionalmente debería ser confeccionado (por ejemplo, amarillo para el oro) o a la naturaleza del rito realizado (rojo para un ritual de subyugación, o gris para uno de destrucción= ver colores para los Shat-Karmas o Seis Ritos de la Brujería Tantrica en el Mantra-Mahodadhi).

En cuanto a las sustancias para la elaboración de las tintas para dibujar los Yantras, este es un tema más importante en mi opinión, porque los ingredientes herbales que contiene añaden potencia mágica. Una opción viable que podemos usar es tinta de sangre de paloma (dove´s blood ink) para trabajos positivos y tinta de sangre de dragón o murciélago (dragon´s blood or bat´s blood ink) para trabajos negativos. Estas son fórmulas de Hoodoo encontradas fácilmente en tiendas especializadas, presencialmente u on-line.

En los rituales de Brujería con Yantras es importante realizar nuestro trabajo de una manera intuitiva y creativa. Austin Osman Spare, quien desarrolló ampliamente la magia de sigilos, prefería quemar los sigilos después de su confección y activación. Otros magos los guardan en lugares especiales, o hacen anillos o se los cuelgan del cuello como medallas. A mí personalmente me gusta usar el Yantra como un sigilo donde cargar el deseo y la fuerza de la Voluntad y enterrarlo después de su activación como una semilla que tiene que crecer en su debido momento. Podemos buscar un lugar adecuado según la naturaleza del deseo. Por ejemplo, para magia negra un cementerio, para sanación un hospital, para justicia unos juzgados o una comisaria de policía, etc,...

ES IMPORTANTE, PERO DIFICIL, OLVIDAR EL DESEO Y EL YANTRA-SIGILO, para que la energía del inconsciente lo manifieste a su debido momento, si está de acuerdo con nuestra Verdadera Voluntad. Pero olvidar lo deseado es difícil. Jan Fries aconseja una actitud de “indiferencia” de “no importa-no es necesario”.

Algunos de los principales textos en los que podemos encontrar rituales tantricos de Mantras y Yantras son el Kalpa Chintamani, Yantra Chintamani, Ravan Samhita y Mantra-Mahodadhi.

(NOTA: La idea de olvidar el deseo no reviste tanta importancia en otras corrientes de la Magia Occidental diferentes a la Magia del Caos. En el hinduismo y el Tantra se utiliza un procedimiento llamado Sankalpa (Voto Espiritual), que es una forma de magia muy sencilla en cuanto al procedimiento. El sadhaka simplemente escribe de una manera positiva su deseo en un papel tomando un compromiso de recitar un Mantra en concreto durante un tiempo determinado un número de repeticiones diarias. Además, esto puede ir acompañado de alguna práctica de austeridad o penitencia (privación de comida, sueño, ofrendas especiales, etc,... durante la practica) que genere determinado calor místico llamado Tapas. Después, el papel es dejado cuidadosamente a los pies de la Murti (imagen del Ishta Devata) en el altar y se procede a comenzar el procedimiento de recitación o sadhana. Hacer un Sankalpa, aunque fácil en su procedimiento, no es cosa que tomar a la ligera, pues una vez liberado nuestro deseo como voluntad en el Universo, debe realizarse completamente. Por lo tanto, antes de realizar un Sankalpa, debemos asegurarnos por todos los medios de poder completar el procedimiento hasta el final).


Uso del Mantra en la Magia Tantrica.

Si el Yantra es la misma Deidad en su forma geométrica, el Mantra es su forma vibratoria. Podríamos decir que el Yantra es el cuerpo de la Deidad, mientras que el Mantra es la mente y el espíritu de la Deidad.

Antes hemos hablado del Yantra como una “maquina” que tiene determinada función que realizar, determinado efecto que producir. El Mantra, casi siempre asociado al Yantra, es como el “combustible” que “enciende” y “alimenta” al Yantra.

La eficacia del Mantra reside en que evoca/invoca la energía especifica dentro y/o en el entorno del sadhaka. Por ejemplo, el Bija Mantra AIM de la diosa Saraswati, evoca la energía del conocimiento, de la inspiración artística, de la comunicación poética, etc,... es decir, si este poder divino pudiéramos expresarlo como un sonido/vibración, este sería “AIM”. La idea detrás de las instrucciones sobre repetir miles de veces un Mantra es impregnar gradual y profundamente al sadhaka y su entorno vital. También es interesante diferenciar cuando estamos evocando o invocando: al evocar (por ejemplo, un espíritu/deidad), el Mantra debe ser sentido como llenando su vibración el entorno exterior del sadhaka, y creando esa determinada influencia espiritual. Al invocar (por ejemplo, en la realización de Nyasa) debe ser sentido vibrando en el interior, o en el centro sutil determinado con el que se está trabajando.

Los rituales de la Brujería Tantrica se clasifican tradicionalmente en seis grupos, dependiendo de su propósito. Son llamados los Shat-Karmas o Seis Ritos de la Brujería Tantrica:

1 Shantikarana o Pacificación: es usado para exorcizar una entidad maléfica, pacificar la propia mente o una relación, sanación de enfermedades, aplacar las influencias planetarias enemigas, etc,...

2 Vashikarana o Subyugación: es un rito para atraer o subyugar la voluntad de una persona, espíritu, animal o deidad a la del mago, o atraer a una persona sensualmente. Aunque muy usado por la gente para atraer personas del sexo opuesto, el brujo podría realizar un rito de Vashikarana para atraer a su Ishta Devata o a una entidad espiritual no-encarnada de sexo contrario para hacer sadhana con ella, incluyendo magia sexual.

3 Stambhana u Obstrucción: busca detener las acciones o palabras de una persona, cosa, o situación, inmovilizar a un enemigo o detener su actividad. También implica “inmovilizar” los sentidos, de tal manera que no se conecten con sus objetos de disfrute, y puedan orientarse hacia el interior.

4 Ucchatana o Erradicar: es usado para alejar a una persona, animal, o espíritu del sadhaka, o para erradicar a una persona de un lugar, para que no se sienta a gusto en ese sitio, o con esa persona, y se marche, o para alejar a un enemigo de su hogar, familia, negocios, país, etc,... También, en magia benéfica, el mago podría usar Ucchatana para “alejar” cualquier situación o elemento interno indeseado, como deudas, mala salud, etc,...

5 Vidveshana o Enemistad: es usado para crear conflicto y destruir la relación de dos personas o un grupo mayor, haciendo que se separen.

6 Marana o Matar: es utilizado para matar a una persona o animal. El iniciado tantrico también podría considerar Marana como la aniquilación de todo pensamiento perturbador o emoción que obstaculice la libre expresión de su naturaleza espiritual. Es decir, internamente, Marana puede aplicarse para destruir el egoísmo, la lujuria, el apego, la ira, etc,...

Otro ritual muy popular que no se suele incluir en la lista de los Shat-Karmas (quizás por ser considerado una sub-división de Vashikarana) es Mohana o Engaño: es utilizado para entorpecer y engañar los sentidos de alguien, ejerciendo un efecto hipnótico sobre esa persona, con el fin de seducirla o persuadirla para que actúe de la manera beneficiosa para nosotros. Pero también se puede realizar Mohana con el objetivo de obtener riqueza, salud, pacificar situaciones conflictivas, etc,... En un sentido más interno y espiritual, Mohana es persuadir o tentar al ishta Devata para que nos de Su Darshan o Visión Mística.

Existen dos puntos importantes a considerar con respecto a la Brujería Tantrica con Mantras: la Asana y la dirección que encara el sadhaka en cada Rito.

1 Aquí la Asana no se refiere a una postura física, sino al asiento en el que el mago está establecido mientras realiza la práctica con el Mantra. El asiento se considera un punto focal de poder, que se impregna de las vibraciones espirituales de la sadhana, y el material o color del que esté confeccionado suele revestir gran importancia.

Asientos considerados no-auspiciosos para la recitación de Mantras son: de tela, trae pobreza; sobre piedra, enfermedad; sobre tierra, desdicha; sobre madera, la recitación es infructuosa. En cambio, los asientos más auspiciosos son: piel de ciervo, trae el logro del conocimiento indirecto; de tigre, atrae el esplendor de la liberación; un asana de hierba kusha atrae el conocimiento directo. Una asana de lana, produce todos los logros (siddhis). El mejor asiento es uno de hierba kusha, cubierto por una manta de lana blanca.

El color de la asana también es importante. El color blanco para trabajos para atraer paz; el rojo, para el poder de controlar a otros; negro para exorcizar malos espíritus; y amarillo para riqueza.

2 Otro aspecto importante a tener en cuenta en la brujería con Mantras es la dirección que encara el mago durante el ritual y, especialmente, durante la recitación del Mantra: repetir el Mantra encarando el Norte si se desea paz, conocimiento espiritual, sanación propia o ajena, etc,...; encarar el Este para subyugar a otros; el Sur para destrucción de los malos espiritus, y para aniquilación de los enemigos (Maran); y el Oeste para riqueza. La idea detrás de esto es que las direcciones espaciales son diferentes puntos focales de poder. El Norte y el Nordeste, vinculados al elemento Tierra- Aire es una dirección mágica muy auspiciosa en la Magia Tantrica, pues es la dirección espiritual correspondiente a Ishana, la forma del Dios Shiva que sustenta el poder de otorgar la Gracia (Anugraha) de la Liberación (Moksha). El Este, conectado al elemento Aire y a la corriente mental, es la dirección más apropiada para manipular la psique. El Sur, conectado al elemento Fuego y al Dios de la Muerte, Yama, se considera una energía abrasadora y vinculada a la brujería. Y finalmente, el Oeste, la dirección espacial del Dios de las Aguas Primordiales Varuna, vinculado al elemento Agua, con sus propiedades nutricias y creativas.

Estas directrices con respecto a Mantra Japa pueden ser aplicadas a CUALQUIER Mantra y a muchos Stotras (considerados como un largo Mantra, por ejemplo, Siddha Kunjika Stotram, cuya recitación puede ser utilizada en los Seis Ritos de la Magia Tantrica). Por ejemplo, después de Mantra Japa, el sadhaka podría recitar un Stotra, como Siddha Kunjika Stotram, o Karpuradi Stotram, etc,... sentado sobre un asiento blanco encarando el Norte, para apaciguar una situación conflictiva o sanar a un familiar, etc,... O sentado sobre un asiento rojo y encarando el Este para subyugar la mente de un enemigo, atraer a una persona del sexo opuesto, etc,...


sábado, 1 de octubre de 2016

PRINCIPIOS 
DE LA 
MAGIA TANTRICA 
Parte 2
Rudra Amitabha Nath Bhairava


Las dos Operaciones de la Magia Tantrica: Invocación y Evocación.

En la invocación el mago tantrico busca la unión, principalmente a través de los procedimientos de Nyasa y Japa, y la comunión con la deidad escogida (a través del consumo de sustancias consagradas a la deidad, sustancias que deben estar en armonía además con la naturaleza de la deidad). Su fórmula es la de la copa-campana-gantha (shang en tibetano), la imaginación mágica a través de la cual se hace receptivo al dios o diosa adorados.

En la evocación, el espíritu evocado es “confinado” en un triángulo (en la Magia Occidental, veremos que en el Tantra es diferente) e incluso manifestado allí dentro para que el mago le ordene aquello que se desea. Su formula es la de la daga-phurba (kila en sánscrito) o vara-vajra (dorje en tibetano), la voluntad mágica con la que el mago tantrico debe mandar a las entidades.


La Fórmula de la Invocación.

En la Magia Occidental se ha vinculado la invocación a la “asunción de la forma de los Dioses”. Igualmente, en la Magia Tantrica, a través de Nysa, Mantra Japa, etc,... el sadhaka “asume” la forma del dios invocado, especialmente su Ishta Devata o Dios Personal, la expresión ideal de su propio Ser Espiritual. El Ishta Devata tantrico podría, por lo menos en este aspecto, asimilarse al Santo Angel Guardián de la magia ceremonial occidental. La invocación se da con “dioses”, fuerzas arquetípicas y creativas. La evocación con seres inferiores (también interpretados como aspectos de la propia psique del mago).

La riqueza de los símbolos de las deidades hindúes es vastísimo, y el sadhaka haría bien en estudiarlos detenidamente para el éxito en la Invocación. Un buen texto para este campo de investigación es “Dioses y Mitos de la India”, de Alain Danielou (editorial Atalanta). Cada emblema que exhibe un dios o diosa es indicador de sus atributos espirituales, y cada arma u objeto sostenido en sus manos, así como los gestos (Mudras) realizados, indican sus poderes que actúan de manera benéfica sobre el sadhaka.

La imagen del dios o diosa debe ser sostenida en la imaginación del sadhaka (practicante tantrico) de manera inalterable e ininterrumpida durante toda la operación, cosa que requiere bastante adiestramiento en la técnicas de concentración (Dharana) y meditación (Dhyana). Para lograr resultados en este entrenamiento de la imaginación, es muy aconsejable que el iniciado estudie y ponga en práctica diligentemente las lecciones llamadas “El Despertar del Smashan” en nuestra Orden Naga Kala Mandalam (El Círculo de la Serpiente Negra). La imagen debe permanecer ante el sadhaka resplandeciente, brillando con la intensidad de millones de soles, como dirían muchos textos tantricos, y con todos sus detalles, por lo que se hace necesario, de parte del sadhaka, de la memorización previa de la imagen del dios o diosa. La imagen debe sentirse plenamente vívida en la imaginación, y debe conmover emocionalmente al sadhaka. Si, por ejemplo, visualiza a Kali Devi, debe aparecer en su imaginación todo el sentimiento del Smashan (crematorio), de la diosa inspirando terror con su horrible carcajada, rodeada de bestias salvajes y espíritus maléficos, etc,... En resumen, el sadhaka debe sentir, con toda la intensidad de su corazón, que la divinidad está presente ante él o ella.

En el Tantra de nuestra Tradición, la evocación se inicia con la recitación del Gayatri-Mantra del dios o diosa en cuestión. El Gayatri-Mantra invoca la vibración particular de la deidad y la hace tomar forma en la sustancia sutil del plano astral. Esta imagen seguirá sosteniéndose y fortaleciéndose después a través de Nyasa y Mantra-Japa. Nyasa significa “colocar” y es un procedimiento especialmente tantrico por el que el sadhaka coloca, con determinados gestos de las manos (Mudras), determinados Mantras en distintas partes del cuerpo. Estos Mantras transmutan energéticamente con su vibración las distintas partes del cuerpo del sadhaka en los correspondientes miembros del cuerpo de la deidad. Mantra-Japa es la repetición continuada del Mantra, que no es sino la misma deidad en forma de sonido. Es vital que el sadhaka realice la práctica de Mantra-Japa meditando constantemente en que no existe ninguna diferencia esencial entre la deidad escogida (Devata), su Mantra, y el propio ser del sadhaka.

Con el desarrollo de la imaginación mágica a través de la visualización de la forma del dios o diosa, y el dinamismo otorgado a esta forma por el Mantra, el mismo cuerpo sutil del sadhaka irá gradualmente asumiendo la forma del Ishta-Devata, incluso fuera del campo ritual, hasta identificarse plenamente con sus poderes y cualidades. Este es un proceso verdaderamente alquímico, en el que el sadhaka es divinizado.

El mago tantrico es el canal a través del cual los dioses descienden al mundo y se comunican con los seres humanos. Hace “descender” la fuerza del dios o diosa y la “materializa” en una sustancia, que luego consume, transformándose y divinizándose a sí mismo. La ceremonia de Diksha (iniciación) y las consagraciones (Abhisekam) permiten esto mismo pero de manera directa de maestro a discípulo, sin el intermedio de sustancias materiales (o a veces usándolas como apoyo). También podría “impregnar” con la influencia del dios o diosa un talismán, yantra, etc,... para disponer de esa influencia incluso fuera del entorno ritual.

Aunque voy a dar ahora el proceso para la invocación de un Dios o Diosa, es importante una advertencia preliminar: es absolutamente necesario, primero, desterrar adecuadamente el área de la operación mágica. Esto, en la Magia Occidental, se realiza con rituales como el Ritual Menor de Destierro del Pentagrama, creando un círculo mágico de protección alrededor del mago. En la Magia Tantrica, este proceso de creación del círculo mágico se hace de dos maneras distintas:

1 Estableciendo un Kilana o Círculo Magico cuando el mago tantrico opera en un lugar exterior, como un crematorio-cementerio, espacio en la naturaleza, etc,... en el que se usan unos “clavos” llamados Kilas que son introducidos primero dentro del suelo para después hacer un círculo atando un cordón negro a través de ellos. Estos clavos especiales suelen llevar grabados los nombres de determinadas deidades tantricas que operan como Protectores durante el ritual.

2 Haciendo Nyasa y Digbandha cuando el mago tantrico se encuentra en un espacio interior como su propio templo dentro de su casa. Digbandha significa “atar las direcciones”, y lo que hace el mago es establecer un “círculo mágico astral” de protección, impenetrable a cualquier entidad indeseada. Digbandha también tiene la función adicional de ordenamiento del espacio mágico.

Establecer un círculo mágico de protección en las operaciones de evocación e invocación es muy importante, pues en el caso de no hacerlo, el mago se vería expuesto al contacto con cualquier tipo de entidad extraña, o incluso contraria, a la naturaleza de la operación mágica.

El proceso de la invocación es el siguiente:

1 Evocación del Dios o Diosa a través del Gayatri Mantra correspondiente (idealmente, muchos no tienen Gayatri, aunque si los principales).

2 Identificación con el Dios o Diosa a través de Nyasa, colocación del Mantra o vibración energética particular del Dios o Diosa en distintos centros de conciencia corporal del sadhaka. Normalmente aquí tiene especial importancia el Bija-Mantra o Mantra-Semilla, que es como el “código genético” del dios o diosa.

3 Unidad con el Dios o Diosa a través de la visualización de su imagen de meditación, Yantra o Mandala, y la recitación continuada de su Mantra.

Una vez alcanzado el punto 3, el mago tantrico tiene seis posibilidades:

1 Totalmente identificado con el Dios o Diosa, hablar dando oráculos. Este es un fenómeno similar a la posesión del Vodou o de las entidades de otras religiones afro-americanas, que “montan a sus hijos”. Aunque es un campo muy desconocido dentro del Tantrismo, está bastante bien documentado en varias obras, sobre todo del fenómeno en Bengala.

2 Bendecir a otros, iniciarles o consagrarles (de hecho, el o la que inicia debería identificarse primero totalmente con el Dios o Diosa).

3 Ordenar, con la autoridad del Dios o Diosa, a otra entidad inferior para que realice una tarea encomendada. Aquí entramos en el campo de la evocación, y es recomendable que la entidad evocada tenga una conexión directamente subordinada a la deidad invocada. Por ejemplo, identificarse con la diosa Kali para después evocar a cualquier entidad subordinada a la Diosa Kali presente en el Kali Yantra, como una Nitya Devi, Matrika, Dikpala, etc,...

4 “Transmutar” una sustancia (alimento, bebida) con la influencia espiritual del Dios o Diosa para después consumirla, el sadhaka u otros presentes, y ser transformados alquímicamente, absorbiendo las cualidades divinas de la entidad. En este punto es igualmente aconsejable que la sustancia esté en armonía con el Dios o Diosa (por ejemplo, dulces para Ganesha, licor fuerte y carne para Bhairava o Kali Devi, etc,...). Así mismo, el sadhaka debe elevar el platillo, cuenco, copa, etc,... con la sustancia a consagrar, delante de la imagen o yantra, ondeándolo en círculos en sentido horario, esperando el momento en que sienta que ha sido recibido por el Dios o Diosa y que ha transmitido su influencia en el sacramento. Después el sadhaka lo consumirá de manera reverente.

5 Transmitir la influencia espiritual invocada a un talismán, Yantra, etc,... para que esté disponible en todo momento.

6 Consagrar instrumentos usados en los rituales, magia y brujería tantricos.



En la tercera parte, entraremos en el campo de la Evocación. Continuará....