sábado, 26 de julio de 2014



APUNTES DE HISTORIA 
DEL 
NATHA SAMPRADAYA
(Parte 1)

Amitabha Nath



Ante la poca información en internet en español sobre la historia de nuestra Tradición y linaje Nath, he decidido escribir un artículo más o menos largo que recopila numerosas informaciones de varias fuentes que he consultado. He tratado de presentar las enseñanzas además desde los varios puntos de vista que he encontrado, porque, como veréis, no todos los eruditos y maestros están de acuerdo en todos los puntos. Un ejemplo de ello es el relacionado con la figura de Gorakshanatha, quien es visto por algunos como una encarnación de Shiva mismo y salvador de su Gurú, Matsyendranatha, y por otros como un mal estudiante y discípulo, que quiso elevarse a sí mismo por encima de su maestro, y en consecuencia fue castigado.

Muchos de los contenidos del artículo están basados principalmente en algunos escritos encontrados en la red de Kulavadhuta Satpurananda, un maestro y erudito de las tradiciones tanto hindúes como budistas, y gran conocedor de la historia de la Natha Sampradaya, así como en informaciones de nuestro Guru, Shri Mahendranath.


¿Dónde se origina la tradición tantrica?

Las enseñanzas Nath se han incluído en la tradición tantrica por la mayor parte de los investigadores. Pero, ¿qué es el Tantra? ¿Dónde se origina? ¿Cuál es su naturaleza?

Algunos estudiosos colocan los inicios del Tantra en la India en la civilización del Valle del Indo, anterior a la época védica. Aunque se ha especulado bastante sobre las prácticas de Mohenho Daro y Harappa tildándolas de “tantricas”, refiriéndose, por ejemplo, a las figuras fálicas encontradas en las investigaciones arqueológicas de estos lugares como “Shiva-lingams”, Kulavadhuta Satpurananda apunta que los modernos expertos en iconografía no los consideran verdaderos Shiva-lingams, sino meros símbolos de fertilidad, y que ni siquiera hay una verdadera iconografía en los Vedas, la cual no aparece sino hasta bastante más tardíamente, en periodos históricos budistas.

Shiva-lingam de terracota, encontrado en Kalibangam, 2600 a.C

Por otro lado, siempre de acuerdo a K. Satpurananda, no hay ningún consenso sobre que la figura que aparece en Mohenho Daro y que fue bautizada por el arqueólogo e historiador Rakaldas Bandapadhaya como “Pashupati” o “Señor de las Bestias” sea una forma de proto-Shiva. Por un lado, aunque el señor Rakaldas Bandapadhaya era arqueólogo e historiador, no era un iconólogo para poder valorar con exactitud la representación, y por otro, se ha demostrado que el culto a Shiva como “Pashupati” arranca de finales del siglo IX a.C, y no es anterior a esta fecha. El “Pashupati” bien podría ser la representación de un chamán.

Aunque me ha parecido interesante reflejar las opiniones de eruditos como Kulavadhuta Satpurananda, dejo al lector que se forme su propia opinión al respecto.

Sello de Pashupati, del Valle del Indo

En cuanto la tradición textual, ya en la época védica, antes de los textos que aparecerían históricamente oficialmente como “Tantras”, estaban los Agamas, en los que los Tantras se basaban. Hoy, muchos eruditos no consideran exactamente las tradiciones orales de los Agamas como “Tantra”, aunque los Tantras se hayan basado en gran parte en las tradiciones de los primeros. Dicen que aunque los Tantras se basen en los Agamas, los Agamas no son Tantras, de la misma manera que “las estatuas están hechas de piedra, pero las piedras no están hechas de estatuas”.

El hecho es que existía (y existe) una tradición conservada en los Agamas y Tantras posteriores y transmitida en una cadena iniciática de maestro a discipulo (guru-sishya-parampara). Se distinguía (y aún se hace) entre los sadhakas que están en un linaje tradicional tantrico y los “tirthikas”, aquellos que siguen el “Rahasya-Kalpa”, o “concepción mística” (Neo-tantra). Tirthika es un término que usualmente se utilizaba para referirse a un “herético”, alguien que sostenía sus propios puntos de vista sin basarse en una enseñanza tradicional. Los budistas solían usar este término para indicar a los jainas, aunque tampoco el Mahayana es tantrico, como se ha dicho en algunos lugares. Una parte importante de maestros mahayanas (ejemplo, Dignaga) no aceptaron las enseñanzas tantricas como fueron promulgadas por Nagarjuna y las escuelas Vijnanavada o Yogachara.


Tantra, Vajrayana y Natha Sampradaya

La palabra “Tantra” como tal, refiriéndose a lo que modernamente entendemos como Tantra, aparece por primera vez en la tradición escrita en el Guhyasamaja Tantra de Nagarjuna, posiblemente la primera escritura tantrica histórica como tal. Antes de Nagarjuna, no parece que se usara la denominación de “Tantra” en sí misma para referirse a estas enseñanzas, ni aparece en otro lugar. Es más, se pueden encontrar referencias a Nagarjuna en textos tantricos tanto Shaivas, Shaktas, como Vaishnavas. Antes de esto, un tantra era un texto que “elabora” y “esparce” determinado conocimiento. Así aparece el termino en obras como el Mahabharata o algunos Puranas, donde se usa para referirse al Yoga Darshana o Nyaya Darshana, por ejemplo, pero no en el contexto de las enseñanzas que aquí nos ocupan.

Guhyasamaja en Yab-Yum

El Tantra no es védico, incluso se podría decir que es anti-védico en algunos aspectos. Rastros de enseñanzas y prácticas tantricas podemos encontrar en numerosos lugares antes de la época védica. El Tantra empieza, según los registros más antiguos que tenemos, con Adhinata/Vipassin Buda/Rishava, quien está en el origen y fundamento de las cinco tradiciones tantricas Jaina, Budista, Shaiva, Shakta y Vaishnava, que juntas recibieron el nombre de “escuela Agama”. Los Gurúes de la escuela Agama eran llamados por el término “Angiras”, nombre por el que se llama incluso a sí mismo el Buda histórico, Sakyamuni, en el Attanatiya Sutta de la escuela Theravada. Los textos tantricos de estos maestros recibían los nombres de “Rahasyas” y “Kalpas”. Muchos de ellos han llegado a nuestros días, como el Manjushrimulakalpa, Dakinijalasambararahasya, etc,...

La tradición dice que los Tantras son revelados por Parama Shiva mismo. Ellos existen primero en la trascendencia, fusionados todos juntos, en forma de semilla. A este estado se le llama “Paravak”. Desde Paravak se produce un descenso a “Pashyanti”, donde aparecen, por un lado, las sílabas y palabras, y por el otro, los significados, pero todos estos se hallan mezclados, y no se puede diferenciar las palabras de sus significados, porque están en un estado de unidad; en este estado el sujeto consciente, el objeto de percepción, y los medios de conocimiento se hayan unificados en un único continuum. De Pashyanti pasan a “Madhyama”, donde ya aparecen diferenciados las palabras y los significados (los sujetos, objetos y medios de conocimiento), pero aún en un estado sutil, no-material. Y finalmente, en “Vaikari”, tiene lugar el lenguaje articulado y la revelación en el plano mundano de los Tantras y Agamas (y de todos los seres, animados e inanimados).

Shiva mismo revela los Agamas y Tantras a través de sus cinco caras o bocas, que están situadas en los cuatro direcciones, más una que mira hacia arriba. Ellas son:

Rostro del Señor Shiva
Amnaya (Dirección)
Dirección
Sadjoyata
Uttara
Norte
Aghora
Dakshina
Sur
Ishana
Purva
Este
Tatpurusha
Paschima
Oeste
Vamadeva
Urdvha
Arriba


Según Kulavadhuta Satpurananda, Natha Sampradaya y Vajrayana siguen la Tradición de los 84 Siddhas, dividiéndose por un lado en la Darshaninatha Sampradaya de la India con las 12 sectas principales o Panths, y por el otro en la Aghoranatha Sampradaya y el Vajrayana en India y Nepal. En las notas del Lama Taranath sobre la Historia de la Tradición Natha estos Aghoranathas son presentados vistiendo de negro como una característica propia. Aunque volveremos a ellos más adelante, es notable que Shri Mahendranath (Dadaji) comentaba que una característica de los yoguis integrantes de la Adhinatha Sampradaya era que iban tradicionalmente vestidos de negro.

En el primer capítulo del Guhya-ashtasiddhi-samgraha llamado Guhyasiddhi, atribuído a Padmasambhava, Gurú Rimpoche dice que él ha marcado las tradiciones Vajrayana y Shaiva-Pashupata como “inseparables” y que la práctica básica común de ambas es el Mahamudra.

Según una tradición transmitida por Ramnath Aghori y supuestamente recogida de archivos conservados y custodiados en el Tibet, Svayambhunatha transmitió a Matsyendranatha el sendero de Aghoranatha, que éste ocultó a Gorakshanatha, por demostrar no ser adhikari (competente espiritualmente). Gorakshanatha fue castigado por su Guru como kamphati o darshani, “orejas perforadas con pendientes”. Esta sería la razón de que en el monasterio de Samye, en Kailasa, no se permitía la entrada a Darshaninathas o Kamphatas de la Orden Natha de Gorakshanatha, quienes con el tiempo fueron inventando historias para desacreditar a su Gurú. La historia está allí, en el libro del Lama Taranatha (1575-1634), “Historia de la Tradición Natha”, y en los muchos manuscritos y obras de la Natha Sampradaya que fueron llevados al monasterio de Samye por Atisha Dipankara para salvarlos de la destrucción a manos de los cruzados hindúes de finales de la dinastía Pala y comienzos de la Senas. De esta manera es como el Vajrayana fue arrastrado fuera de la India, donde sobrevive en algunos pocos linajes Aghoranatha.

Guru Padmasambhava

Padmasambhava, bajo el nombre de Svayambhunatha, es reclamado en toda la Navanatha Sampradaya de los 84 Siddhas, y aparecen estatuas suyas adoradas en muy antiguos monasterios budistas de Nepal con una apariencia muy diferente de las imágenes budistas de Padmasambhava posteriores. En estos monasterios, en el Gurupitha (santuario del Gurú) se encuentran veneradas imágenes de Nagarjuna, así como de Shiva-Shakti en la forma de Svayambu-Uma con antiguos himnos de Padmasambhava en sánscrito y newari. Como dice Kulavadhuta Satpurananda, “el Vajrayana es budista, pero no menos Shaivita”.

En el Chaitanya Bhagavatam, Nityananda es reconocido como una encarnación de “Uddanda Pandit” que es un epíteto híbrido (apavramsa) de “Uddiyana Pandita” o Padmasambhava. El Sri Vidya Nityosaba Tantra, uno de los principales Tantras de la tradición Sri Vidya, en su sección llamada “Ravirashmimala”, se encuentra un Himno a Svayambunatha refiriéndose a él como Uddanda Pandit. También, en la extensa tradición Shaivita del Sur de la India de Chidambaram en Tamil Nadu, encontramos extensas porciones de las enseñanzas de Padmasambhava y Nagarjuna adscritas a Chidambaram Shiva. Algunos eruditos piensa que el Templo de Chidambaram es el mismo que el Chidambaram Vihara establecido por Svayambunatha (Padmasambhava), pero secuestrado e “hinduizado”. Los sacerdotes-escultores del templo siguen las tradiciones expresadas en los textos tantricos budistas sobre escultura, y los estudiantes de iconografía del templo comienzan sus estudios con la estatua de Buda como un inicio auspicioso.

Incluso hay una conexión de Svayambhunatha o Gurú Rimpoche con el Sufismo. En Beher de Samarkanda, él es conocido como Uddish Pir, el Maestro de Oddiyana o Uddiyana, quien fue el Pir de Al-Hallaj, quien a su vez fue el maestro de Jalaluddin Rumi. Se ha mostrado en un programa de Discovery Channel una mezquita en Beher de Samarcanda en cuyo interior se pueden ver Estupas budistas. Uddish Pir aparece también en numerosos cantos de los Bauls de Bengala.

Matsyendranatha reconoció a Padmasambhava como Shiva Svayambu. Él no fue reconocido como budista por muchos de sus contemporáneos, y Tsong Kha Pa, el fundador de la escuela Gelugpa de budismo tibetano, llegó a decir que era un espía del budismo hindú corrompido. En la tradición Nava-Natha Padmasambhava es llamado “Shivavatar Svayambhunatha”. En el monasterio de Alchi en Ladakh, Cachemira, es representado llevando a cabo prácticas budistas. Las más antiguas cuevas budistas de Maharashtra están todas cubiertas de Shiva-lingams (y son lugar de peregrinación para los adeptos budistas como para los shaivas, quienes ven allí la manifestación de su Señor), y las más tempranas representaciones de Padmasambhava son más similares a Shiva que a las más recientes de Guru Rimpoche, lo que es apoyado por las tradiciones orales y escriturales de Sikkim. Padmasambhava, además, tiene ocho formas, siendo una de ellas Nygma-Odzar, cuyo icono es muy similar al de Shiva, y cuyo nombre, traducido al sánscrito, es “Adinatah”, uno de los epítetos de Shiva.

La estupa de Sanchi muestra a una pareja de sadhakas adorando a Shiva, y Las imágenes de Shiva y Parvati no son difíciles de encontrar en muchos monasterios budistas de Nepal, venerados como Padmasambhava y su consorte Mandarava. En numerosas cuevas-santuarios de veneración budista en la India, en Ellora, Ajanta y Karalla, se pueden ver lingams instalados en los altares. El mismo gran Gurú de los linajes Nyngma y Kagyu, Kyabje Chattral Sangye Dorje Rinpoche, instaló numerosos lingams en monasterios budistas.

Además, muchos de los iconos de antiguas deidades tantricas hindúes han sido encontrados en iconos budistas que las anteceden. Algunos eruditos creen que al terminar la Dinastía Pala y comenzar la Senas, el hinduismo alcanzó una gran importancia política y muchas deidades tantricas originalmente budistas fueron incorporadas al panteón hindú. Buda mismo se refirió a los últimos seis Budas anteriores por sus nombres: Adinatha, Rama, Ashtavakra, Kapila, Krishna y Kashyapa.


También, es curioso notar como Buda prescribió “smashanika sadhana” en los crematorios como una práctica espiritual de las más elevadas, muy estimada también por los shaivitas, y de fuerte carácter anti-védico.