lunes, 28 de julio de 2014

APUNTES DE HISTORIA 
DEL 
NATHA SAMPRADAYA

(Parte 3)

Amitabha Nath


La conexión Kapalika y Siddha.


Según el Panchamatrayogui, una escritura atribuida a Gorakshanatha mismo, él estuvo haciendo Sadhana en un crematorio, donde moró durante 12 años. Esto vincula a Gorakshanatha con el voto (Vrata) Kapalika y la tradición Aghori. Esta conexión entre Natha Sampradaya y Kapalika está sustentada también por el Sabara Tantra, que da una lista de 12 Gurues y discípulos Kapalikas, algunos de los cuales están presentes en el Natha Sampradaya. La lista del Sabara Tantra es así:

Los 12 Gurues:

(1) Adinatha (2) Anadinatha (3) Kalanatha, (4) Atikalanatha, (5) Karalanatha, (6) Vikaralanatha, (7) Mahakalanatha, (8) Kala Bhairavanatha, (9) Batukanatha, (10) Bhutanatha, (11) Viranatha (y 12) Srikanthanatha
Los 12 discípulos:
    (1) Nagarjuna, (2) Jada Bharata, (3) Harischandra, (4) Satyanatha, (5) Bhimanatha (6) Gorakshanatha, (7) Charpatanatha, (8) Avadyanatha, (9) Vairagyanatha, (10) Kanthadhari, (11) Jalandhara (y 12) Malayarjuna.
    En este punto es digno de notar también el primero de la lista de los discípulos, Nagarjuna, sobre el que ya hemos hablado anteriormente.

Tenemos que tener en cuenta que la historia de la Natha Sampradaya se inserta en parte en el movimiento Siddha, que floreció durante los siglos VII a IX d. C. Los Siddhas eran una serie de agrupaciones normalmente de ascetas que representaban la repulsa y rebeldía contra la hipocresía y el formalismo de las tradiciones religiosas contemporáneas, incluida la védica. El movimiento Siddha estaba formado por numerosos ascetas de diferentes sectas, como los Lakulisa, Pashupatas, Kapalikas, Nathas y también sadhakas budistas tantricos de la corriente Vajrayana.

Una de las reformas que llevó a cabo el movimiento Siddha fue el uso de las lenguas regionales por encima del sánscrito en la adoración y el culto, así como en la diseminación de sus enseñanzas y doctrinas.

Parece ser que en un principio los ascetas Nathas eran prácticamente indistinguibles de los Kapalikas; iban desnudos y con su cuerpo untado de cenizas, llevaban el cabello largo y enmarañado y realizaban Smashan (crematorio) y otras sadhanas (prácticas espirituales) de carácter transgresivo. Aunque, bajo la influencia liderada por Gorakshanatha mismo, se fueron distinguiendo de los Kapalikas y otros Siddhas en varios aspectos. Las enseñanzas se trataban de transmitir de una manera sencilla, que pudiera ser comprendida por todos, y se hacía un gran énfasis en las prácticas de Hatha y Kundalini Yoga, así como en la austeridad (tapas). Sobre la instrucción libresca y de los textos sagrados, prevalecía la transmisión directa dentro de la relación Gurú-Sishya (maestro-discípulo). Se dice también que Gorakshanatha acabó con la costumbre que tenían muchos ascetas de llevar con ellos una consorte femenina, práctica muy usual entre los Kapalikas.


Los 12 Panths Nathas

La Natha Sampradaya emanó de Adinatha-Shiva. Adinatha transmitió la tradición a Matsyendranatha, y Matsyendranatha a Gorakshanatha. Se dice que de Gorakshanatha emanaron los 12 Panth o sectas principales del Natha Sampradaya, aunque hay muchas más sub-sectas. Las 12 sectas principales (panth) en Nath Sampradaya son:

1. Satya natha
2. Dharam natha
3. Daria natha
4. Ayi Panthi
5. Vairaga kea
6. Rama ke
7. Kapilani
8. Ganga nathi
9. Mannathi
10. Rawal ke
11. Paava panth
12. Paagala panthi


Los Aghoris y el Sendero de la Mano Izquierda


Dentro de los 12 Panths hay algunos yoguis, llamados colectivamente “Aghoris”, que se dedican a prácticas espirituales transgresivas de Vama Marga y sadhanas terribles (Ugra Sadhanas), a parte de la brujería. Este sendero de Vama Marga se concentraba sobre el lado izquierdo o lunar de Ardhanishvara Murti, la forma andrógina de Shiva. El adepto de Vama Marga trata de despertar la conciencia de Shiva a través de Shakti.

Lo que busca la Aghora Sadhana es alcanzar el estado de Samarasa, un estado de conciencia divina desprovisto de diferenciaciones. El Aghori busca liberarse de todo apego o aversión, trascender todos sus límites, “a cualquier coste”. Y para alcanzar este estado, el Aghori en ocasiones se puede acercar a cosas “horribles”, “peligrosas”, o “repugnantes”, enfrentándose a y liberándose de todo aquello que le puede producir rechazo, temor, vergüenza, etc,...

El Aghori busca la realización de “Svecchachara” o “la Voluntad de Su propio Ser”, es decir, integrarse en la existencia según su propia verdadera naturaleza y armonizarse con todo el Universo que le rodea, principio este de Svecchachara que se acerca a la Ley de Thelema de A. Crowley, “Haz Tu (Verdadera) Voluntad”. Otro término vinculado a todo esto es “Adesh”, que utilizan mucho para saludarse los Nathas y Aghoris, y que significa “Orden Divina”, y es la Orden, el Mandato, de nuestro Gurú interior.

Para la actualización de Svecchachara el Natha-Aghori tiene las tres guías de Iccha (Voluntad), Jnana (Conocimiento), y Kriya (Acción).



Los discípulos de Matsyendranatha y Gorakshanatha

Aparte de Gorakshanatha, y después de él, el más renombrado de los discípulos de Matsyendranatha fue Oho. También estuvieron Ghoracholinatha, Chouranginatha y otros. Todos ellos son conocidos como Siddhas y casi cada uno tiene sus propias historias, que son contadas en algunas partes de la India por yoguis-juglares desde la Edad Media.

Chourangi significa “alguien que tiene cortados los brazos y las piernas”, o que está mutilado. La historia cuenta que Chourangi, que no era sino prácticamente un tronco con una cabeza sin brazos ni piernas, estaba en un bosque, cuando se encontró a Matsyendranatha, que ya era un Siddha (yogui que ha alcanzado la perfección del yoga y que posee poderes místicos) consumado después de ser instruído y enseñado por Adinatha-Shiva. Matsyendranatha, compadeciéndose de él, restituyó sus brazos y piernas a través de sus poderes místicos. A partir de aquí, Chourangi se convirtió en discípulo de Matsyendranatha con el nombre de Chouranginatha.

Gorakshanatha también tuvo numerosos discípulos, entre ellos Bala Natha, Halika Pava, Mali Pava, etc... Mayanamati, la reina madre del Rajá Gopichand, también, se dice, fue iniciada por Gorakshanatha.

El primero de los mencionados, Bala Natha, es bastante interesante, pues parece ser el mismo Siddha Balapada del budismo tantrico tibetano (Vajrayana), y el mismo Jalandhara Natha también. Fue un Siddha con grandes poderes yóguicos, que al principio fue un Sudra (casta inferior) que se convirtió al budismo, y finalmente se hizo Natha. En Bengala ha sido conocido como Hadipa. El Niranjana Prana dice que él le otorgó la Gracia a un Sabala, que compuso bellos e inspirados versos en honor de su Gurú. Tuvo muchos discípulos, entre ellos el Rajá Gopi Chand de Bengala, el Rajá Bhartrihari de Ujjein y Charpata, que es descrito como el tío materno de Gopi Chand. Los nombres de algunos de sus otros discípulos son Goga, Chatikanatha, Rama Sinha, Bhima, los comerciantes Agila y Sandhara (en Palanpur), etc,...

Jalandharanatha también hizo grandes austeridades en una montaña sagrada llamada Rakta, en Dandavati, y a través de sus poderes yóguicos realizó múltiples milagros, como producir milagrosamente perlas. En el campo de Yugandhara se encontró a Kanha, un hombre mudo al que sanó milagrosamente, y que se convirtió en un gran poeta. En el monte Kanchana le proporcionó al rey Renuka una visión mística de todo el Universo, además de una espada maravillosa. Sus bendiciones consiguieron que un guerrero de la familia Raghu venciera al Emperador teniendo una fuerza militar inferior, y que un Charana llamado Dala tuviera el hijo que deseaba.

Otro de los hechos asombrosos que se le atribuyen a Jalandharanatha tuvo lugar mientras se encontró con un príncipe guerrero mientras atendía su Dhuni (fuego sagrado) en un pueblo llamado Sesali. El santo le entrego al príncipe una espada mágica llamada “Rama Chandra” con la que venció a un clan enemigo que había asesinado a su padre. En otra batalla, solo con recordar a Jalandhara, éste se le apareció, y su espada se alargó milagrósamante, abatiendo al enemigo. El príncipe acabó convirtiéndose en un inmortal.

Quizás el discípulo más importante de Jalandharanatha fue Gopichand, un príncipe hijo del Rajá Triloka Chandra de Bengala. En el Mahasanta se narra la renuncia al mundo del príncipe Gopichand, exhortado a ello por su madre, Mayanamati. Es absolutamente singular en la historia la manera en que esta madre estimuló y exhortó a su hijo para que abandonara el reino y renunciara al mundo, envolviéndose en una búsqueda espiritual. Con el tiempo Gopichand se convirtió en un Siddha, y recibió el nombre de Srngari Pava.

Otra historia semejante es la de otro discípulo de Jalandharanatha, Bartrihari, quien era otro príncipe que renuncio a la corte y al mundo y llegó a ser un Siddha, conocido como Vichara Natha.


El “destierro” del budismo de la tierra de Bharata

Después de la Dinastía Pala, y con el alzamiento de la Dinastía Senas, el budismo fue eliminado prácticamente de la India. Muchos textos budistas llegaron a estar poseídos por los brahmanes, que los conservaron secretamente. Un ejemplo de esto es el Charyagiti, una compilación de varias páginas del manuscrito Apavramsa que Hapaprasad Shastri encontró en manos de un brahman de Nepal. En la Biblioteca Real de Nepal se encuentran ahora mismo descomponiéndose numerosos manuscritos en hoja de palma de este periodo, a los que ni siquiera se les permite hacer fotografías o fotocopias.

Baba Ramnath Aghori, del siglo XIX, estuvo en Nepal, y ayudó a Lamas como Dudjon Rimpoche a obtener antiguos Tantras como el Bhuta Damara o el Hevajra, para que pudieran ser publicados. Él declaraba abiertamente que Natha Sampradaya y Vajrayana eran en el fondo la misma tradición, lo que le valió la fuerte oposición de los políticos de la India y del Rey Virendra. Baba Ramnath Aghori profetizó la muerte del rey a manos de su propio hijo, y terminó abandonando Nepal a los 217 años, momento en el que se asentó de manera secreta en la ciudad de Calcuta. Kulavadhuta Satpurananda afirma que Ramnath Aghori Baba fue maestro secretamente de Dudjon Rimpoche, información que le fue transmitida por Chattral Sangye Dorje Rinpoche y algunos discípulos Nagpa de Nepal.

Hay una interesante historia que cuenta Kulavadhuta Satpurananda en relación al gran maestro Ramnath Aghori y Osho: Osho entró en el mundo del Tantra gracias a su maestro, Baba Pagolnath Aghori (ver “Mi niñez dorada”), que fue discípulo de Baba Ramnath Aghori. Pagala Baba de Ranchi fue también discípulo de Baba Ramnath Aghori, así como de Thakur Kalachand Avadhut de Bangladesh.

En 1973, en Calcuta, tuvo lugar la celebración del festival de las “64 yoguinis” en el Templo de Kalighat. Allí estuvo presente Osho, quien entonces era llamado Acharya Rajnesh, y discutió expresando sus puntos de vista “democráticos-consumistas” sobre el Tantra con Baba Ramnath Aghori, quien lo desautorizó para aprender los verdaderos métodos tantricos. Es por esta razón que podemos ver una cierta profundidad mística y teórica en las conferencias y escritos de Osho, pero no una profundización en la parte práctica y operativa de esta tradición.


Adinatha Sampradaya y Shri Mahendranath Gurudev

Shri Gurudev Mahendranath

Como ya hemos dicho, aparte de los doce Nath Panths, existen numerosas sub-sectas en la Natha Sampradaya. La Adinatha Sampradaya era una de estas muchas sub-sectas, y sus adherentes recibían la iniciación de renunciante, o sannyas diksha, renunciando a la vida de un cabeza de familia, vagando por la India desnudos y habitando en cuevas, casas en ruinas o abandonadas, en lugares un tanto aislados de los pueblos y ciudades.

Hay una referencia dada por Rajmohan Nath (1964) a la secta Adinath entre las doce principales Nath Panths, y también en el informe del censo de Punjab de 1891, pag. 114, donde aparece la Adinath como una de las sub-sectas Nath.

El último Gurú en la Adinatha Sampradaya fue Shri Mahendranath Gurudev (Dadaji), discípulo a su vez de Shri Lokanath Maharaj de Uttar Kashi. Shri Mahendranath Gurudev decidió crear una rama no-renunciante de la iniciación Nath en Occidente, y terminar la transmisión tradicional renunciante de Sannyas Diksha en la India.

Según Shri Mahendranath Gurudev, el ascenso de la Adinatha Sampradaya, cuyo primer Gurú fundador es desconocido, aunque se conozcan el nombre de otros Gurues posteriores que él no quiere nombrar, vino de un grupo especial de yoguis Nathas que desarrolló un cierto descontento con la institucionalización de los Nathas, quienes, siguiendo costumbres budistas, se habían recluido en monasterios y abrazado la vida monástica. En su “Yoga-Vidya de la Inmortalidad”, también habla de la Orden Pagalnath (“nathas locos”), floreciente en el Noroeste de la India, que seguramente esta relacionada con su otro Gurú de la Uttara Kaula, Pagala Baba de Ranchi.

Natha Avadhuta” sería el título con el que este primer Gurú de la Adinatha llegaría a ser conocido. Nos cuenta Shri Mahendranath Gurudev que Natha Avadhuta abandonó su ashram original en Maharastra, la tierra del gran Jnaneshvar Maharaj, para desplazarse hacia el Norte, a los bancos del río Narmada, y finalmente hacia Gujarat y Karvkan, una pequeña ciudad que es mencionada en antiguas escrituras hindúes. Fue aquí en Karvkan donde se fundó la secta de Vairagis Pashupatas, y allí se encontraba, por lo menos en los tiempos de Dadaji, una imagen única del Señor Shiva con Su falo erguido, a la manera del Pashupati encontrado en los sellos de Mohenjo Daro.

Parece muy probable que Natha Avadhuta se hubiera encontrado y hubiese sido influenciado por estos sadhus Pashupatas, quienes tenían la costumbre de ir desnudos y realizar gestos eróticos como masturbarse en público.

Al final, Natha Avadhuta acabó regresando a las orillas del río Narmada, donde terminó sus días desnudo en una pequeña ermita rodeado de unos pocos discípulos, a los que les enseñaba que cuando uno ha renunciado verdaderamente al mundo, ya no está sujeto a la reglas, costumbres, convenciones y moral de la sociedad de los esclavos, y que, hasta que alcanzara la verdadera libertad espiritual, debería vivir solo en logares abandonados, construcciones en ruinas, cuevas, etc,... Esta es una importante razón que explica el porqué esta sub-secta del amplio Natha Sampradaya ha podido permanecer casi desconocida hasta el día de hoy.

Tampoco ayudó a que se conservarán muchos registros, o incluso el nombre del fundador de la secta, el que se considerara a cada Gurú Adinatha como facultado para desarrollar y modificar las enseñanzas, y transmitirlas de la manera que él creyera apropiada, rechazando profundamente la idea de “autoridad” tan popular en otras tradiciones o escuelas. Lo importante eran las enseñanzas, y no las personas, y podría ser que se hubiera perdido el nombre de este primer Gurú, y de otros, de manera deliberada, para que nadie pudiera rendir culto a ninguna personalidad. Esta enseñanza, este Yoga-Vidya, es revelado al discípulo competente desde el interior, y no adquirido de ninguna fuente externa, ya sea humana o escritural, y el Gurú en esta tradición es seguido en las primeras etapas del sendero no como una autoridad espiritual, sino más bien como alguien que ha caminado por el sendero y puede guiar a otros desde su propio conocimiento.

El sendero de los Adinatha no tiene un nombre concreto, pero los Adinathas se refirieron a él como “Sanatana Dharma”, la Sabiduría Eterna, y no se fundamenta en la religión védica, aceptando en su redil a cualquier persona, con independencia de su casta. Además, es mucho más antiguo que la religiosidad védica, que se remonta tan sólo al 1500 a. C. Esta Sabiduría Eterna buscaba la unión del hombre con la Divinidad a través del sendero del Yoga, principalmente, y se alejaba de los lavados de cerebro de la mayor parte de las religiones, especialmente las que Dadaji llamaba “Dharmas Negros” (judaísmo, cristianismo e Islam).

El sendero Adinatha acentuaba la visión de que la sociedad humana en su conjunto se halla inmersa en “Pavritti Marga” o el Sendero del Mundo, de la manifestación y la materialidad, mientras que unos pocos toman el Sendero de Retorno o Nivritti Marga, de vuelta a la Fuente de la que todo ha emanado. Estos últimos son llamados Mumukshus. En palabras de Shri Mahendranath Gurudev (Dadaji), el sadhu renunciaba “a las ilusiones de los tres mundos” (celestial, humano, divino), y de alguna manera, diría yo, renunciaba a la misma idea de renunciar, lo que no implicaba una negación de la dimensión sexual, que nunca era reprimida, sino instrumentalizada para su propio desarrollo espiritual. Las ideas de represión sexual que tanto impregnan la espiritualidad hindú contemporánea le deben mucho más a las ideas puritanas inglesas que a su propia tradición.

De los escritos de Dadaji en los que habla de las enseñanzas de la Adinatha, podemos ver que se le daba bastante importancia a la meditación, pero en un sistema diferente del de Patanjali, pues el estado de absorción espiritual o Samadhi no era el objetivo, sino ese estado de conciencia en el que el yogui ve el Universo como dentro de sí, y a sí mismo dentro del Universo. Es la unidad entre macrocosmos y microcosmos que él llamaba Samarasa. Gorakshanatha describe la unión de micro-macrocosmos y Samarasa de esta manera:

"La Verdad Absoluta es sin nombre, sin forma, Unidad Perfecta de Existencia y Experiencia sin Sujeto-Objeto, libre de todas los opuestos y relatividad, calificaciones, limitaciones y negaciones. La Verdad Absoluta, en virtud de su aspecto infinito, eterno, dinámico, eternamente y libremente se manifiesta en todas las clases de nombres y formas, todos los órdenes de existencias y experiencias fenomenales, todas las clases de dualidades y negatividades, y los armoniza y unifica en la calma y tranquilidad todo- abarcante del Sí Mismo."
La escuela Adinatha animaba a los Sadhus a llevar una vida libre de convenciones sociales y a no adoptar practicas ritualísticas concretas. Pero muy diferente era la visión que alentaba para aquellos que no eran renunciantes y estaban inmersos en la vida ordinaria de cabezas de familia, etc,... Para ellos los Adinathas proponían un sendero ritualista, de celebración gozosa de festivales, y en fin, de aceptación de la vida en su totalidad, en la búsqueda de liberar el poder espiritual o Shakti que descansa potencialmente en nuestro interior y usarlo para elevarnos a las más altas cumbres de la vida divina. Para ello, también se consideraba una parte importante la instrumentalización de la energía sexual para catapultar la conciencia al Corazón de lo Absoluto. Los Adinathas consideraban cualquier represión de la energía sexual como algo nefasto y origen de los conflictos y violencia humanos, y el orgasmo como una experiencia de cierta manera análoga al estado de unidad con Dios.
Por otro lado, los Adinathas nunca alentaron las prácticas de Kundalini y Hatha Yoga tan populares hoy y conectadas con la Natha Sampradaya en general. La postura de Dadaji es que estos sistemas fueron desarrollos posteriores de Gorakshanatha para facilitar la elevación de la conciencia de los buscadores espirituales hasta un cierto nivel, y que podían ser muy peligrosos si no eran seguidos bajo la guía de un gurú experimentado, pudiendo desembocar en la locura o la muerte.