jueves, 5 de junio de 2014




Apuntes de un Mago Tantrico
Lección 10

Usando la Puja como medio para trascender el sentido de dualidad

Amitabha Nath



Hasta aquí hemos visto diferentes aspectos del ritual tantrico. Si has llegado hasta aquí estudiando y poniendo en práctica las diferentes lecciones anteriores, ya serás capaz de realizar una Puja o ritual tantrico a casi cualquiera de las deidades principales del Tantra. Pero como ya he observado en una lección anterior, y seguramente te habrás dado cuenta, hemos estado trabajando en una manera dualista. Ahora trataré de explicarte algunas cosas útiles para trascender la mera visión dualista en la realización de tu Puja.

Tricapeta. Al empezar el ritual, puedes comenzar con un procedimiento llamado Tricapeta o las tres bofetadas. Trika significa “tres”, y hace alusión, entre otras cosas, a la triplicidad de Shiva-Shakti-Nara (hombre), donde Shiva es la Conciencia Suprema, Shakti es el Poder a través del cual la Conciencia se manifiesta y Nara es el hombre. Trika dice que no hay diferencia esencial entre ellos tres. En esencia, tu (Nara) eres esa Conciencia (Shiva o Prakasha) que ilumina todo lo que percibes, y todo el Universo que es percibido (Shakti) no es más que las infinitas manifestaciones de la energía de esa Conciencia. El re-conocimiento directo (no-intelectual) de esto es llamado Pratyabhijña y la toma de conciencia de ello es lo primero antes de comenzar el ritual.

Primero te abofeteas los pies, y tomas conciencia de que “este Universo es mi propio cuerpo”. Los pies son la parte más inferior del cuerpo, y aquí se utilizan como un símbolo del universo material. Tomas conciencia de la intrínseca unidad de todos los seres del universo entre sí, y de ellos contigo.

Segundo, te abofeteas las manos, y tomas conciencia de que “la mente y los sentidos, así como el mismo conocimiento, soy yo”. Aquí tienes que sentir íntimamente que la mente y los sentidos, así como todos los objetos externos (de los sentidos) e internos (de la mente) son uno con tu mismo Ser. La “mano” es el órgano que “agarra” las cosas y las “atrae” hacia sí, como los sentidos y la mente “captan” e “interiorizan” los objetos. Por esto la cuestión de si Shiva podría percibir sin los sentidos y la mente es absurda, porque se hace desde una mente dualista; Shiva “es ya” la mente y los sentidos, sin diferencia ni dualidad en lo esencial.

Tercero, te abofeteas las mejillas y tomas conciencia de que “yo soy Shiva, el Testigo Último, el Ser Supremo”. Aquí debes tomar conciencia de que eres el Testigo último en todos los seres, que eres Todo-penetrante y no te encuentras realmente localizado en un lugar específico espacio-temporal (esa es una ilusión creada por el poder de Shakti). Esta bofetada en las mejillas es como un “toque” para “despertar” al Testigo. Las mejillas son también la zona corporal donde sentimos de una manera más cercana la conciencia del testigo, porque los sentidos en su mayoría se centra cerca de esa zona.

A partir de aquí, podrías recitar un Mantra de Ganesha, o realizar Digbhanda, o alguno de los rituales de Bhumi-Suddhi o Bhuta-Suddhi de la Lección 1. Trata de sentir que lo haces para eliminar cualquier obstáculo que pueda interponerse en la realización venturosa de la Puja. Sigues con Asana-Vidhi, Bhuta-Suddhi y Nyasa tratando de conservar esa “conciencia no-dual”.

Debes darte cuenta de que en realidad no hay nada “puro” ni nada “contaminado” o “impuro”. Después de Tricapeta y de tomar conciencia de que “yo soy Shiva y el Universo a mi alrededor es Mi cuerpo”, ya nada hay realmente que purificar, porque no hay nada externo a ti. Por tanto, la idea de “purificación” es la de “tomar conciencia de que todo es divino”.

Después de Nyasa puedes hacer Granthibandhana o “ceñir el nudo superior”. Esto se hace colocando los dedos de la mano en un Mudra en el que se unen los dedos pulgar y corazón, y se ponen en contacto con el entrecejo. Entonces pronuncias el Mantra Om 27 veces. Con esto tomas conciencia del Testigo y de que “yo soy el Testigo de esta Puja, y todos los elementos de esta Puja son mi propio cuerpo”. No existe verdadera separación entre el Testigo (Shiva) y aquello que Él está atestiguando (Shakti). Esto es una forma de Nyasa también.

En el Tantra hay dos maneras o senderos para alcanzar la liberación espiritual; el primero es “Shaiva”, por el que llegas al re-conocimiento (Pratyabhijña) de tu verdadera naturaleza como Shiva. Esto destruye Maya o ignorancia espiritual. A veces no es ni siquiera un “sendero”, pues determinados Sadhakas-Sadhvinis podrían tener este re-conocimiento de una manera repentina, inmediata. El segundo es “Shakta”, por el que te “escapas” de la red o tela de Maya por uno de sus agujeros, liberándote así de ella. Este es el sendero de la adoración a la deidad, en el que el Sadhaka-Sadhvini debe ejecutar los rituales, pero no anhelar resultado alguno, el cual pertenece solo a la divinidad. El sendero que te conduce a través de uno de esos agujeros a liberarte de Maya es la adoración del Ishta Devata, en la que vas gradualmente destruyendo el sentido de separación entre ti mismo y el devata escogido.

Antes de Panchopachara Puja deberías hacer Prana Pratishta sobre el Yantra o la Murti del Devata que escojas, para después hacerle los ofrecimientos. Panchopachara tiene cinco elementos que son ofrecidos en la Puja:

Para el elemento Éter o Akasha ofreces flores, que cuando las entregas al Ishta Devata, tu mente debe adoptar la forma del espacio circundante.

Para el elemento Aire o Vayu ofreces incienso, y tu mente toma conciencia de ese elemento, se vuelve gaseosa.

Para el elemento Fuego o Tejas ofreces la luz de una lámpara de guee o de una vela, y tu mente toma conciencia del calor, se calienta.

Para el elemento Agua o Apas ofreces agua, y la mente se vuelve líquida.

Y para el elemento Tierra o Pritivi ofreces pasta de sándalo (o alimentos), y tu mente se vuelve sólida.

La realización de Panchopachara Puja te hace consciente de esta quíntuple estructura del universo, compuesto de todos estos cinco elementos, y tomas consciencia de que “Todo este Universo soy yo mismo”.