domingo, 15 de mayo de 2011

TANTRISMO Y NEO-TANTRISMO




Por Georg Feuerstein

Tantrismo es un término amplio por el cual los estudiantes Occidentales de la espiritualidad de la India designan a un tipo particular de enseñanza dentro del hinduismo y el budismo. En qué consiste aquella enseñanza no puede ser fácilmente resumido, porque el Tantrismo comprende un muy amplio espectro de creencias y prácticas. Sin embargo, para ofrecer una descripción simplificada, podemos decir que la mayor parte de las escuelas de Tantrismo incluyen los rasgos siguientes:

1. Iniciación y aprendizaje espiritual con un adepto cualificado (gurú);  
2. La creencia de que mente y materia son manifestaciones de una Realidad más alta, espiritual, que es nuestra verdadera naturaleza siempre presente;  
3. La creencia de que la Realidad espiritual (nirvana) no es algo distinto del reino empírico de la existencia (samsara), sino inherente a él;   
4. La creencia en la posibilidad de conseguir la iluminación permanente o la liberación mientras todavía (se permanece) en el estado encarnado;  
5. El objetivo de conseguir la liberación/iluminación por medio del despertar del poder espiritual - llamado kundalini-shakti – durmiente en el cuerpo-mente humano;  
6. La creencia de que nacemos muchas veces, y que este ciclo sólo es interrumpido en el momento de la iluminación, y que la cadena del renacimiento está determinada por la calidad moral de nuestras vidas por la acción del karma;  
7. La asunción de que vivimos actualmente en la Edad Oscura (kali-yuga), y que por lo tanto deberíamos servirnos de toda la ayuda posible en el camino espiritual, incluso de prácticas que son juzgadas perjudiciales por la moralidad convencional;  
8. La creencia en la eficacia mágica del ritual, basada en la noción metafísica de que el microcosmos (es decir, el ser humano) es un reflejo fiel del macrocosmos (es decir, el universo);  
9. El reconocimiento de que la iluminación espiritual es acompañada por, o crea el acceso a, una amplia serie de poderes psíquicos, y un cierto interés en la explotación de estos poderes, tanto con objetivos espirituales como materiales;  
10. El entendimiento de que la energía sexual es un importante depósito de energía que debería ser usada sabiamente para incrementar el proceso espiritual, más bien que bloquearlo por la liberación orgásmica;   
11. Un énfasis en la experiencia de primera mano y la valiente experimentación más bien que la confianza basada en el conocimiento.

El Tantrismo, entonces, es una tradición oculta o esotérica compuesta de disciplinas arcanas. Esto significa que sus enseñanzas son secretas u "ocultas" y no puede, o al menos no debería, ser divulgado al no iniciado. En efecto, tradicionalmente, los iniciados Tantrikos juraban guardar el secreto. Así, en el Kularnava-Tantra (II.6), un famoso trabajo sánscrito medieval del Tantrismo, encontramos el verso siguiente:

Debes guardar esto (como) un secreto y no impartirlo a nadie, salvo a un devoto y discípulo; de otra forma, esto causará su caída”.

Estas palabras fueron pronunciadas por el dios Shiva, quién figura como el autor divino de este y muchos otros Tantras. Ellos eran dirigidos a su consorte celestial Devi, la Diosa. El haber exigido Shiva mismo a la Diosa ocultar cuidadosamente la enseñanza Tantrika, se supone (que era) para impresionar en los estudiantes la importancia superlativa de tal secreto.

Mientras esta actitud ha dado a veces ocasión al elitismo esnob en los círculos Tantrikos, parecería ser esencialmente razonable. Puesto que sin la preparación moral, emocional, mental, y espiritual debida, el Tantrismo puede demostrar (ser) una trampa letal. Sus métodos son poderosos y puede salir el tiro por la culata para aquellos que están inadecuadamente preparados.

Muchas de las enseñanzas Tantrikas nunca fueron ni siquiera comprometidas a la escritura. Ellas fueron transmitidas de palabra - del gurú al discípulo debidamente cualificado. A veces fueron susurradas en el oído del estudiante con la exigencia del secreto absoluto. Según algunas escrituras, incluso los dioses deben ser excluidos del conocimiento secreto del Tantrismo.


El Neotantrismo y la Popularización de las Enseñanzas Esotéricas
La actitud secretista del Tantrismo tradicional contrasta de forma aguda con el Neotantrismo de nuestro propio tiempo, que tiende a ser algo indiscriminadamente democrático. Por ejemplo, los autores de un libro popular sobre el Yoga Tantriko comienzan sus instrucciones sobre el comienzo de un grupo Tantriko con la declaración de que la creencia en la utilidad de los gurúes "se hizo obsoleta hace siglos con la invención de la imprenta." Ellos anuncian su libro como el "gurú perfecto." Podemos poner bien en duda, como he hecho en otra publicación, la función y propiedad de los gurúes autocráticos para nuestra era. Sin embargo, no deberíamos destituir las autoridades espirituales completamente con tanta facilidad y sustituirlas por libros. En cambio, haríamos bien en prestar atención a la observación siguiente hecha en el Kularnava-Tantra (I.96-97):
Ignorante de la Verdad dentro de su propio ser, el tonto está encaprichado por los libros, como el pastor estupido que busca a una cabra en el pozo cuando está en su (propio) recinto”.

El conocimiento verbal es inútil para vencer las ilusiones del mundo, como la oscuridad no deja de existir simplemente hablando de una lámpara”.

Pero este peligro no está limitado a las escrituras sobre Tantrismo. Mejor dicho, es omnipresente en la cultura popular libresca de Occidente. La literatura disponible actualmente sobre budismo, Taoísmo, y otras formas de espiritualidad, ha creado un exceso de conocimiento sobre otras culturas y religiones. Esto seguramente ha aumentado el nivel de tolerancia ideológica entre las masas cultas. Sin embargo, la amplia diseminación de (lo que fue) una vez sagrado y del conocimiento "obtenido-con-dificultad" también ha dado ocasión a la engreída presunción de que sabemos todo esto; que estamos más avanzados en nuestra búsqueda espiritual (de lo) que realmente estamos; que no tenemos que someternos al proceso difícil y de toda la vida de la transformación espiritual. El fallecido Chogyam Trungpa lo dijo bien:

Nuestras enormes colecciones de conocimiento y experiencia son justamente parte de la exhibición del ego, parte de la grandiosa cualidad del ego. Los mostramos al mundo y, al hacerlo así, nos aseguramos a nosotros mismos que existimos, sin riesgos y seguros, como personas "espirituales". Pero hemos creado simplemente una tienda, una tienda de antigüedades”.

Al contrario de la imaginación popular, no hay ningún atajo a la realización espiritual. La felicidad y la libertad sólo son obtenidas por la conquista del sí mismo. Ni las drogas, ni los aparatos electrónicos, ni la sofisticación sexual, pueden llevar a cabo la noble tarea de la autotranscendencia por nosotros.

Como el Tantrismo popularizado es blando con el ego-personalidad, corre el riesgo de degenerar en magia negra. Bastante verdaderamente, el Tantrismo está fundado en una actitud mágica hacia el mundo. Sus prácticas funcionan sobre la base de la ley de semejanzas y correspondencias: "como arriba, así es abajo - como dentro, así es fuera." Sin embargo, la magia negra es la explotación despiadada de las conexiones mágicas entre las cosas con objetivos egoístas.

Mientras que el Tantrismo genuino procura proporcionar caminos para superar el yo, o ego-personalidad, la magia negra siempre es una tentativa de satisfacer los deseos egóicos. A menudo esto implica ejercer el poder sobre otros y destruir su propia esperanza de felicidad. El mago negro, Tantriko o no, tiene sólo su propia auto-satisfacción como meta. Ninguna otra persona importa. Por supuesto, ellos, como era de esperar, fallan en realizar la gran felicidad y libertad prometida en las escrituras Tantrikas.

La historia del Tantrismo en la India y los países himalayos ha tenido su parte en el fracaso moral. El erudito indio Brajamadhava Bhattacharya, que fue iniciado en el Tantrismo de la izquierda a una temprana edad, comentó:

De drogadictos a alcohólicos, de pervertidos a maníacos, todos abren sus clubes bajo el paraguas indeterminado del yoga y el tantra. El Tantra se ha convertido en una fuga fácil para el degenerado. Pero el verdadero tantra se ocupa, de corazón y alma, con la sumisión de todas las emociones sensuales para la causa subjetiva de descubrir la identidad verdadera del Ser”.

El Orgasmo y la Búsqueda de la Felicidad

El peligro del egoísmo en el Tantrismo popularizado es más fácilmente aparente en la actitud de algunos Neotantrikos hacia el orgasmo. Al contrario de la opinión del fallecido Swami Agehananda Bharati (un profesor de antropología austriaco y nacido americano), tanto el tantrismo budista como hindú generalmente exigen a los practicantes masculinos detener el semen junto con la respiración y la mente. En otras palabras, el orgasmo no forma parte del repertorio Tantriko. Como dicen los Tantras budistas: "la mente de la iluminación” (bodhi-citta) no debe ser descargada. O sea, el semen es comparado con el impulso hacia la iluminación. El orgasmo no lleva a la felicidad, simplemente a sensaciones agradables. El practicante serio debe evitar el orgasmo.

Varias técnicas son recomendadas para esto, principalmente para los hombres, ya que ellos tienden a llegar al orgasmo más rápidamente. Aparte de gran autodisciplina y dominio sobre sus respuestas corporales, a los hombres se les aconseja aplicar presión en el perineo para prevenir la eyaculación. Sin embargo, esta técnica puede llegar a ser un peligro para la salud si se convierte en un hábito. Es mucho mejor evitar la excitación sexual hasta el punto donde la eyaculación es inminente. Además, una vez que los espasmos eyaculatorios comienzan, el semen es soltado en la uretra, y el ardid perineal simplemente fuerza el semen en la vejiga.

Algunos practicantes, buscando lo mejor de ambos mundos, aprenden a controlar sus funciones genitales hasta el punto que realmente pueden sorber el semen eyaculado otra vez por el pene. Esta curiosa técnica yóguica es llamada vajroli-mudra, y es descrita por ejemplo en el Hatha-Yoga-Pradipika (III.83ff)., un manual del siglo catorce sobre Hatha-Yoga.

El mérito de este ejercicio se me escapa, porque el sistema nervioso se ha quemado ya y así la tensión creativa que podría servir como un puente hacia el éxtasis se ha perdido. La cuestión entera de evitar el orgasmo es para acumular la fuerza sutil o energía nerviosa llamada ojas, que es desperdiciada en el momento en que los nervios se queman durante la eyaculación.

Según Bhattacharya, una persona acumula tres unidades de ojas durante una vida. Sin Embargo, a fin de alcanzar la liberación espiritual última, se requieren cien unidades, lo que significa que esta acumulación se extiende (durante) más de varias encarnaciones. Bhattacharya no provee ninguna fuente escritural para esta declaración, y bien puede estar basado en la tradición oral. Otras escuelas mantienen que es posible alcanzar el objetivo más alto de evolución en una sola vida. En otras palabras, es posible generar ojas suficiente por la abstinencia sexual y la práctica meditativa para proporcionar la base enérgética para la iluminación última en la envergadura de la vida presente de uno.

En cualquier caso, la técnica vajroli representa un inoportuno malentendido del mecanismo enérgico subyacente de la sexualidad sagrada. El énfasis en la mayoría de las escuelas tradicionales de Tantrismo está tras el despertar del potencial erótico del cuerpo sin correr el peligro del orgasmo, que simplemente dispersa la energía somática y psíquica.

En el Neotantrismo, en términos generales, prevalece una actitud completamente diferente. No sólo son instruidos los compañeros tantrikos en excitarse el uno al otro hasta que ellos estén cerca del orgasmo, (sino que) realmente se espera que consigan uno o varios orgasmos durante cada sesión. O ellos son animados a encontrar el alivio en el orgasmo después (de) haber(se) estimulado el uno al otro hasta alcanzar un estado alterado de conciencia, lo que, en mi opinión, frustra el objetivo del ritual precedente.

El ritual mismo es convertido en una caza para la experiencia placentera. También tiende a haber juegos sexualmente sugerentes, con compañeros que se hacen bromas y se excitan el uno al otro. Esto no tiene nada que ver con el juego del amor de la pareja divina; mejor dicho, esto simplemente deja fuera el temor reverencial sagrado del misterio entero del eros.

Sexo Oceánico y Trascendencia Extasiada
En el mejor de los casos, la práctica neotantrika popularizada encabeza lo que el psiquiatra Stanislav Grof etiquetó como el “sexo oceánico." Como Grof explicó:

En el sexo oceánico, el modelo básico para la interacción sexual con otro organismo no es aquella de una descarga liberatoria y una emisión después de un período de esfuerzo vigoroso y lucha, sino aquel de un juguetón y mutuamente alimentado flujo e intercambio de energías que es semejante a un baile. El objetivo es experimentar la pérdida de los propios límites de uno, un sentido de fusión y fundirse con el compañero en un estado de unidad dichosa. La unión genital y la descarga orgásmica, aunque poderosamente experimentados, se consideran aquí secundarias al objetivo último, que es alcanzar un estado transcendental de unión de los principios masculino y femenino... Algunos sujetos que han alcanzado esta forma de la sexualidad, cuando son preguntados (sobre) la función (que) el orgasmo genital tiene en ello, responderían que sirve al objetivo "de eliminar el ruido biológico de un sistema espiritual."

La experiencia sexual oceánica es seguramente superior a la breve prisa de las sensaciones genitales del sexo convencional. Sin embargo, no debe ser confundido con la sexualidad Tantrika. Grof distinguió correctamente el sexo oceánico del acercamiento Tantriko, donde la sexualidad es simplemente un vehículo para una realización espiritual más elevada.

El ritual sexual Tantriko tradicional conocido como"acoplamiento" (maithuna) es una ocasión sagrada que celebra la transcendencia de la experiencia. Puesto que la condición extasiada de la felicidad no es una experiencia en absoluto, ya que el experimentador es uno con la experiencia. En el estado del éxtasis, la división entre sujeto y objeto es abandonada, junto con la mente conceptual y la identidad del ego que podría deleitarse en aquella felicidad.

Parece que en los círculos Neotantrikos la felicidad del Ser es demasiado a menudo confundida con un estado expandido del placer sensorial, esté o no implicado el orgasmo genital. Mientras el placer tiene su lugar en el esquema de las cosas, es un autoengaño absoluto pensar que esto puede aliviar nuestro distanciamiento fundamental del cosmos, ayudarnos a vencer nuestro miedo básico de la muerte, o traernos la realización espiritual permanente.

El placer, como el dolor, pertenece al sistema nervioso. La felicidad pertenece a un orden completamente diferente de la existencia. No es un sentimiento o sensación, sino que mejor dicho es la condición que prevalece cuando todos los sentimientos y las sensaciones, así como todos los pensamientos, han sido eclipsados por la realización del Ser absoluto. La verdad es que la felicidad extasiada tiene tendencia a registrarse en el cuerpo, pero el cuerpo, como generalmente lo experimentamos, no es su fuente. En la condición extasiada de identidad con el Ser, el cuerpo se presenta revelado como el universo mismo. Se encuentra que el marco físico no es sólido, después de todo, sino un enorme océano de energía en la cual todos los cuerpos están interconectados. De esta manera, no puede decirse que la felicidad tenga cualquier posición o cualquier causa.

Los orgasmos genitales o los orgasmos del cuerpo entero son fenómenos psicosomáticos, no manifestaciones espirituales. La felicidad es el "orgasmo" eterno del Dios y la Diosa en el abrazo divino, más allá de todos los conceptos. Es un placer indecible, y hasta hablar o escribir sobre ello de un modo tan metafórico asciende a una deformación de la verdad. Sin embargo, el lenguaje puede ser útil para darnos una noción de lo que descansa más allá de palabras e imágenes - la felicidad del Ser, nuestra condición primordial.

En principio, el Tantrismo no es ni orgiástico, ni hedonista. Pero si el Tantrismo no debe ser confundido con el hedonismo, tampoco debe ser confundido con el ascetismo. Alan Watts nos ha proveído de la muy profunda expresión siguiente del modus operandi Tantriko:

El asceta y el sensualista confunden igualmente la naturaleza y el “cuerpo" con el mundo abstracto de las entidades separadas. Identificándose con el individuo aislado, ellos se sienten interiormente incompletos. El sensualista trata de compensar su insuficiencia extrayendo el placer, o plenitud, del mundo, que parece presentarse a parte de él como carencia. El asceta, con una actitud "de uvas ácidas," hace una virtud de la carencia. Ambos han fallado en distinguir entre el placer y la búsqueda de placer, entre el apetito o el deseo y la explotación de deseo, y ver que el placer agarrado no es ningún placer. Ya que el placer es una gracia y no es obediente a las órdenes de la voluntad. En otras palabras, es causado por la relación entre el hombre y su mundo. Como la comprensión mística misma, esto siempre debe venir al no buscarlo, lo que es lo mismo que decir que la relación sólo puede ser experimentada totalmente por la mente y los sentidos que están abiertos y no intentan agarrar los músculos”.

El Neotantrismo y la Trampa del Ego

El Neotantrismo está acribillado con el “conocimiento falso" de los medios y objetivos. El ritual sexual, como los otros dispositivos Tantrikos, es abordado como un medio para el objetivo de estados o experiencias "más elevados". Pero es este dirigirse a esta misma meta lo que condena la tentativa al fracaso. Los medios y los objetivos presuponen el ego, que se supone que nosotros superamos. En su libro el Aliento de Dios, Swami Chetanananda mencionó el caso de un hombre que con excitación le dijo como, durante el sexo, él había sentido "una enorme carga de energía" hasta su cabeza y había estado tratando desde entonces de recobrar aquella experiencia teniendo sexo cada día. Swami comentó humorísticamente:

“En el completo asunto de la religión, repetidas veces usted encontrará esta tendencia de todo el mundo mirando por algo que no está allí, o que significa muy poco aunque esté allí. ¿Ve usted el problema inherente en esta idea entera? Es una disposición digna de Tom Sawyer y apostaré la conclusión de alguien con muchas cercas blanqueadas(10)”

Los practicantes sabios realizan que la iluminación, o la realización del Ser, no puede ser impuesta. Cualquier esfuerzo automotivado en el camino espiritual es contraproducente, porque esto lleva a la inflación del ego, más bien que a la transcendencia del ego. La idea de que podemos causar la iluminación debería ser la primera en ser desechada; a menudo es la última. Como Ananda Coomaraswamy notó en su hermoso y ya clásico ensayo sobre el ideal hindú y budista de la espontaneidad (sahaja), "Todo aquello mejor para nosotros viene a nuestras manos - pero si nos esforzamos por alcanzarlo, esto se zafa permanentemente de nosotros. "

Una Evaluación Crítica del Neotantrismo
En la indicación de las locuras y peligros presentes en el Neotantrismo, no pienso escribir del movimiento en conjunto. Se ha convertido sin duda en un factor importante en el emerger de una espiritualidad corporal positiva. Esto proporciona sentido y esperanza para algunos de aquellos que han crecido en el puritanismo atormentado por los remordimientos de conciencia y la sexualidad convencional. También ofrece unos ciertos conocimientos básicos, o sentido de pertenencia, para aquellos que podrían estar por otra parte culturalmente y socialmente perdidos. Así, se les promete a los posibles candidatos de un círculo Tantriko, "usted nunca estará otra vez solo," "tiene el cariño, el apoyo de amigos," "tiene un objetivo en la vida," "y conseguirá el equilibrio completo con el género opuesto. "

Para muchas personas, éstos son ideales por supuesto deseables. Sin embargo, ellos tienen poco que ver con la vida espiritual, que trata sobre la enseñanza de vivir en la plenitud de lo Divino de modo que no haya ningún miedo en estar solo y ninguna irritación en la falta de amigos o en no tener ningún objetivo particular, o, en realidad, en la experimentación de la desigualdad en diferentes departamentos de la vida. Un ambiente agradable, de apoyo, es importante sobre todo para los principiantes espirituales. Pero también existe el peligro de convertirlo en una realidad falsificada. Hay claramente una ventaja espiritual para ser sacada de la vida fuera del claustro o grupo protector, donde nosotros debemos encarar - y aprender a encontrar lo Divino en - el verdadero mundo.

La utilidad última del Neotantrismo en el proceso actual de valorar de nuevo nuestro cuerpo humano como la base de la vida espiritual dependerá de dos factores correlacionados: en primer lugar, si sus adherentes pueden vencer su mentalidad consumista occidental con su inclinación a la satisfacción inmediata, el reclamo, y el narcisismo; y, en segundo lugar, si ellos pueden recuperarse realmente en y entre ellos mismos un sentimiento profundo de lo sagrado, del Misterio imponente que no será comprimido en fórmulas convenientes, sistemas de creencia confeccionados, o rituales elegantes. El camino es el Misterio en sí mismo.